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isomaltulosa

Isomaltulosa

Byaltulosa, Palatinosa o Palatinose

El azúcar “no azúcar”

La isomaltulosa es un azúcar sintético calórico no cariogénico, es decir, aporta energía pero no produce caries.

Está formada por dos sacáridos: glucosa y fructosa -al igual que la sacarosa o azúcar común-.
De hecho, se obtiene por fermentación bacteriana a partir de sacarosa.

Su valor energético es el mismo que el de la sacarosa o el azúcar común: 4 Kcal por gramo.

En la sacarosa los enlaces entre glucosa y fructosa se producen en posiciones 1 y 2 respectivamente.
En la isomaltulosa se establecen en posiciones 6 y O.
Esto es lo que confiere a la molécula unas propiedades diferentes a las de la sacarosa -aunque mismo valor energético-.

sacarosa

La isomaltulosa no es un nutriente ni es esencial

 

¿Qué hace característica a la isomaltulosa?

Lo característico y principal de la isomaltulosa es que no es cariogénica, es decir no produce caries.

Produce un aumento más lento de glucosa en sangre y son menos elevados en sangre que con sacarosa o maltosa.

Se digiere en el intestino, resultando en la liberación de sus monosacáridos fructosa y glucosa, que son metabolizados de forma normal.

Puesto que la isomaltulosa se absorbe más lentamente, se promociona como apta para diabéticos.

Alimentos con isomaltulosa

Está presente de forma natural -aunque en pequeñas cantidades- en la miel y en la caña de azúcar.

También se puede encontrar añadida a:

  • bebidas en general (refrescos, zumos, etc)
  • chicles, gominolas
  • cereales de desayuno, barras de cereales
  • mermeladas, jaleas
  • sustitutos de comida

¿Es segura la isomaltulosa?

La isomaltulosa no es apta para personas con problemas de metabolismo de la fructosa o intolerancia a la fructosa.

La isomaltulosa no es apta para personas que no pueden digerir sacarosa, ya que son deficitarias o no poseen la enzima sacarasa-isomaltasa.

Parece que tanto en personas sanas como diabéticos, ingestas de hasta 50 g no producen malestar digestivo.

Conclusiones

El principal beneficio de la isomaltulosa es que no produce caries y que produce picos menores de glucosa postpandrial.

En general la bibliografía científica actual es muy escasa y en definitiva insuficiente para decantarse por su prohibición o recomendación.

Consulte con un Dietista Nutricionista su caso personal.

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intolerancia lactosa

Intolerancia a la lactosa


La intolerancia a la lactosa se define es un conjunto de síntomas intestinales que sigue a la ingesta de lactosa en personas con déficit de lactasa -la enzima intestinal que digiere la lactosa-.

La intolerancia a la lactosa puede ser de varios tipos y puesto que la actividad de la lactasa disminuye con la edad, se hace más evidente cuanto más adultos, y especialmente en ancianos.
intolerancia lactosa

Intolerancia a la lactosa

Aspectos nutricionales

La lactosa es el principal hidrato de carbono de la leche. Además se utiliza en la industria alimentaria ampliamente, ya que aunque es dulce, no tiene mucho poder edulcorante pero también es útil como espesante.

Es un disacárido formado por glucosa y galactosa.

La digestión de la lactosa ocurre gracias a las enzimas de la membrana de las células intestinales. La lactasa es la enzima más abundante en las primeras porciones del intestino delgado, en duodeno y yeyuno, y menor actividad cuanto más nos acercamos a su última porción, al íleon.

lactosa

Tras la acción de la lactasa, la lactosa se desdobla en galactosa y glucosa.

Ambos son transportados al interior de la membrana celular intestinal por transporte activo acoplado a reabsorción de sodio. Es decir que se realiza con gasto de energía y que se intercambia sodio.

La actividad de la lactasa es menor cuanto mayores somos.

Cómo ocurre la intolerancia

Cuando la lactosa no es correctamente digerida se queda en el intestino y retiene agua, que puede producir diarrea. En el intestino grueso es fermentada por las bacterias del cólon produciéndose ácidos grasos de cadena corta, dióxido de carbono e hidrógeno.

Los síntomas incluyen dolores y calambres abdominales, diarrea retortijones… y la gravedad depende de la cantidad de lactosa ingerida y la intolerancia individual.

Tipos de intolerancia

La intolerancia a la lactosa puede ser de tres tipos: primaria, secundaria o funcional.

  1. La intolerancia a la lactosa primaria es aquella que se da en personas sin ninguna enfermedad intestinal. Existe una forma más rara de déficit de lactasa que se da en niños y otra más habitual en adultos.
  2. La deficiencia secundaria se produce en personas con alguna patología intestinal o tras períodos de reposo absoluto del tracto intestinal como ocurre en pacientes con alimentación parenteral.
  3. La deficiencia funcional a la lactasa se da en pacientes que presentan un rápido vaciamiento gástrico -por ejemplo los sometidos a gastrectomía-, lo que hace que a pesar de que la actividad de la lactasa es normal, el tiempo de contacto de la enzima con la lactosa es mínimo.

La intolerancia a la lactosa es más frecuente en personas de origen mediterráneo, raza negra y asiática, judíos e indios norteamericanos.

Muchas de las personas que se consideran intolerantes a la lactosa no presentan intolerancia. Busque diagnóstico Médico.

Diagnóstico de intolerancia a la lactosa

El diagnóstico de intolerancia a la lactosa puede determinarse de varias formas:

  • Historia dietética que relacione la ingesta de lactosa con los síntomas.
    Método fiable, fácil y eficaz en pacientes que ya poseen una historia dietética documentada. Complicado si se realiza con la aparición de los síntomas o a posteriori.
  • Ensayo de dieta restringida en lactosa y esperando la desaparición de los síntomas.
    Poco práctica, muy costosa, dificultosa.
  • Test de hidrógeno espirado, una prueba médica en la que se administran 50 g de lactosa al paciente y se mide el aire espirado. Si contiene más hidrógeno del normal se debe a la acción bacteriana por la presencia de lactosa no digerida.
    Es el clásico para diagnóstico médico.
  • Biopsia intestinal para medir la actividad de la lactasa.
    No frecuente en diagnóstico en atención primaria.
  • Prueba de tolerancia, en la que se determinan los niveles de glucemia tras administrar una dosis elevada de lactosa oral.
    Incrementos de la glucosa plasmática indican claramente déficit de lactasa.

 

Consejos para intolerantes a la lactosa

Antes de seguir una dieta sin lactosa es imprescindible asegurarse de que se es intolerante mediante el correspondiente diagnóstico médico.

Posibles carencias derivadas

La restricción de lactosa en la dieta limitará la ingesta de leche y alimentos lácteos, que resultará en déficits de calcio, riboflavina y vitamina D, especialmente en personas que tienen requerimientos más altos -niños, adolescentes, embarazadas, lactantes-.
En estas circunstancias hay que considerar la suplementación de calcio y/o vitamina D para satisfacer los requerimientos.
No suele ser necesario suplementar con riboflavina dada su presencia en otros muchos alimentos.

Consulte con un Dietista Nutricionista

La mayoría de los pacientes diagnosticados presentan una intolerancia parcial que les permite tomar pequeñas cantidades de lactosa.

Estudios demuestran que una taza de leche al día no agrava los síntomas abdominales en la mayoría de los pacientes y que raramente es necesaria una dieta exenta por completo de lactosa.

  • Pruebe a tomar una pequeña cantidad de alimento que contenga lactosa y aumente la cantidad a medida que la vaya tolerando.
  • Intente elegir lácteos enteros (no desnatados) ya que pueden ayudar a hacer la digestión y vaciamiento gástrico más lento que permita una mejor digestión por la lactasa intestinal.
  • Pruebe los yogures, kefir o leche con bacterias o microorganismos VIVOS, ya que gran parte de la lactosa ya se ha digerido. No valen los pasteurizados después de la fermentación, o los que duran varios meses sin refrigeración.
  • Varíe la fuente de bacterias lácticas que ingiere: cambie de marcas.
  • Si evita los lácteos y derivados, asegúrese de llevar una alimentación rica en otros alimentos con calcio.

Conclusiones

  1. No existe razón justificada para seguir una dieta sin lactosa sin haber sido diagnosticado de intolerancia a la lactosa.
  2. Seguir una dieta sin lactosa no mejora la digestión de las personas que no padecen intolerancia. Tampoco la hace más ligera -¿cómo se es más ligero?-  ni feliz, desgraciadamente, y como la publicidad sugiere. La persona simplemente la digiere.
  3. Si ha sido diagnosticado de Intolerancia a la lactosa busque consejo por un Dietista Nutricionista.

 


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test intolerancia

Test de Intolerancia a Alimentos


aviso dietas milagro

Test de Intolerancia a Alimentos

El uso de medicinas alternativas para el diagnóstico de alergia alimentaria crece rápidamente, siendo varios los tipos de pruebas que se ofrecen tanto en locales como en internet.

Hay tanta información que es difícil discernir lo que resulta científicamente posible.

Y de eso se aprovechan muchas empresas para confundir no sólo a pacientes, también a farmacéuticos, médicos y dietistas para que “prescriban” sus dietas basadas en tests previos.

Este artículo explica los test de intolerancia alimentaria frecuentes para el diagnóstico de alergia e intolerancia a alimentos.

Alergia Alimentaria e Intolerancia Alimentaria: Diferencias

Existen diferencias importantes entre alergia e intolerancia, aunque frecuentemente se utilizan de forma indistinta.

Una alergia alimentaria es una reacción producida por un agente externo, por ejemplo alimentos, y que produce en nuestro organismo una respuesta inmunitaria y que implica siempre la creación de anticuerpos por parte de nuestro sistema inmunitario. La alergia puede implicar -o no- la creación de un tipo de anticuerpo específico, IgE – o InmunoGlobulina E-.

Independientemente de el tipo de alergia, aquellas alergias en las que median anticuerpos IgE producen reacciones graves y muy rápidas. Sin embargo, las alergias en las que no median anticuerpos IgE la reacción inmunológica es más gradual, más lenta.

Una intolerancia alimentaria no produce reacción por parte de nuestro sistema inmunológico, no se crean anticuerpos.

La lactosa produce normalmente intolerancia, no alergia.

Test: pruebas convencionales

Existen varias pruebas utilizadas en medicina para la detección de alergia alimentaria.

  1. Produciendo una ligera punción en la piel para penetrar la capa más externa y poner en contacto directo con el alergeno que se desea probar. La reacción será tanto mayor cuanto mayor sea la roncha creada alrededor.
  2. Pruebas específicas de determinación de anticuerpos IgE en sangre. Pueden detectarse determinados alergenos midiendo la actividad de anticuerpos específicos en la sangre, con una toma de muestra como en una analítica habitual.
  3. En ocasiones pueden darse pequeñas cantidades del alimento al paciente observando los resultados bajo control médico y condiciones adecuadas para solucionar cualquier imprevisto.
  4. Exclusión y reintroducción del alimento sospechoso. Se excluye de la dieta durante un tiempo y se observan los síntomas. Luego el alimento es reintroducido y se valoran los cambios si los hubiera. Es un proceso más largo y debe llevarse a cabo siempre por un Dietista Nutricionista bien entrenado en composición de alimentos.

Test de intolerancia a alimentos comerciales

Existen gran cantidad de test y pruebas comerciales que aseguran poder diagnosticar hipersensibilidad a alimentos.

Test sanguíneo IgG

Según el fabricante un aumento en el anticuerpo IgG determina intolerancia a ese tipo de comida. En la actualidad no existe evidencia adecuada que apoye este test.

Kinesiología

Basado en que determinados alimentos pueden producir desequilibrios energéticos en el cuerpo, lo que puede comprobarse midiendo la respuesta muscular. El sujeto sostiene la comida sospechosa y el Kinesiólogo determina la respuesta muscular. Los estudios muestran que el test no es mejor que la simple aleatoriedad y está desaconsejado.

Análisis capilar

Se toma una muestra que se envía a un laboratorio que busca sustancias y metales pesados como plomo o mercurio, basado en la idea de que son esos metales pesados los que causan la intolerancia. No tiene base científica conocida y está desaconsejado.

Test citotóxico o leucocitotóxico

Se mezclan las células de la serie blanca con el alergeno y si supuran indicaría un problema con ese tipo de alimento. No hay base científica racional para el test y está desaconsejado.

Test Cardíaco

Se toman los latidos del corazón tras la ingesta del alimento sospechoso y los 15 minutos siguientes. Aumentos de 10 latidos indicarína intolerancia. Los estudios muestran que no existe relación entre intolerancia alimentaria y las pulsaciones.

Test electrodérmico, que mide la conductividad electromagnética corporal. Un alimento perjudicial produciría un pico en la conductividad. Los estudios han mostrado que la aleatoriedad del test no es mejor que la casualidad y está desaconsejado.

Conclusiones y Recomendaciones

Frecuentemente estos test y pruebas ofrecen información nutricional adicional y para excluir alimentos supuestamente perjudiciales, facilitando una lista de alimentos que deben evitarse en la dieta innecesariamente y por largos períodos de tiempo, siendo en ocasiones la totalidad de alimentos de un grupo -por ejemplo lácteos-.

Sin consejo nutricional adecuado una dieta restrictiva puede conducir a carencias alimentarias graves y/o malnutrición.

Busque consejo por un Dietista Nutricionista adecuadamente preparado para ofrecer consejo nutricional y asegurar una dieta bien balanceada, con una ingesta adecuada calculada a necesidades y gustos.

Los niños no deben seguir nunca una dieta a menos que esté supervisada por su Pediatra.

 


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