intolerancia fructosa

Intolerancia a la fructosa


La intolerancia a la fructosa es la incapacidad para metabolizar la fructosa por un déficit de la enzima fructosa 1-6 fosfato o aldolasa B.

La fructosa se encuentra de forma natural en las frutas y la miel y forma parte de la estructura molecular de la sacarosa.

La intolerancia a la fructosa puede ser una enfermedad leve o grave.

intolerancia fructosa

Intolerancia a la fructosa

Causas de intolerancia a la fructosa

La causa principal es el déficit de la enzima aldolasa B, capaz de metabolizar la fructosa. La aldolasa B interviene en el metabolismo de la fructosa por lo que carencias y déficits de esta enzima conducen a la intolerancia a la fructosa.

Esta enzima cataliza la conversión de fructosa 1-P a gliceraldehído y dihidroxiacetona fosfato.
Al no estar presente la aldolasa B se acumula fructosa 1-P, que produce toxicidad hepática.

Cuando el paciente ingiere fructosa se producen cambios complejos en su cuerpo: el cuerpo no puede utilizarla, el azúcar en sangre disminuye y se acumulan sustancias peligrosas en el hígado.

metabolismo fructosa

La intolerancia a la fructosa hereditaria se produce cuando ambos progenitores poseen un gen anormal de aldolasa B:
en ese caso cada hijo tiene un 25% de probabilidades de ser afectado por intolerancia a la fructosa.

La intolerancia a la fructosa no es muy común y se calcula afecta hasta a 1 de cada 20 mil personas

Tratamiento dietético de la intolerancia a la fructosa

Antes de seguir una dieta sin fructosa es imprescindible haber sido diagnosticado de intolerancia a la fructosa.

El único tratamiento eficaz es la eliminación completa de fructosa de la dieta

El tratamiento dietético puede ser complejo ya que otros azúcares producen fructosa al ser metabolizados:

La sacarosa, azúcar común o azúcar blanquilla es un disacárido compuesto por glucosa y fructosa. En su metabolismo, se rompe en ambas moléculas, siendo la glucosa digerida normalmente. Puesto que los intolerantes a la fructosa no pueden digerir la fructosa de la sacarosa, la ingestión de sacarosa también les produce intolerancia.

sacarosa

La sacarosa al ser metabolizada resulta en glucosa + fructosa

El sorbitol E-420 es un edulcorante artificial de cuyo metabolismo también se produce fructosa.
Los pacientes con intolerancia a la fructosa no deben tomar sorbitol E-420.

Los pacientes con intolerancia a la fructosa también deben evitar el consumo de sacarosa -azúcar común, azúcar blanquilla, azúcar moreno, azúcar de caña o azúcar de remolacha-
y de sorbitol -edulcorante acalórico-

El estado previo del sistema digestivo determinará la flexibilidad de la dieta.
Las personas que padecen desde hace tiempo problemas digestivos y han sido diagnosticadas de forma tardía requieren acciones rápidas y drásticas para detener la intolerancia y recuperar la capacidad digestiva normal.

Las diarreas frecuentes producen pérdida de agua, electrolitos, minerales y vitaminas que pueden agravar el estado de salud a corto y medio plazo.

Es importante no usar durante el tratamiento dietético fármacos antiácidos ya que enmascaran el efecto de la dieta y evita que puedan identificarse los alimentos que producen menor o mayor tolerancia.

Está completamente desaconsejado el uso de fármacos antiácidos durante largos períodos de tiempo, ya que modifican la digestión y absorción de nutrientes.

alimentos sin fructosa

Recomendaciones para mejorar la tolerancia a la fructosa

Los alimentos de origen animal no contienen fructosa si no han sido preparados: carnes, pescados, huevos, leche.

La capacidad de absorción de la fructosa mejora cuando se ingiere con glucosa, lo que suele suponer una buena tolerancia al azúcar común.

Limita la ingesta de productos con mayor cantidad de fructosa que de glucosa, o que contengan fructosa y sorbitol: manzanas, peras, ciruelas, cerezas, melocotones, zumos de fruta comercial, algunos dulces, chicles y golosinas.

Prueba a tomar una pequeña cantidad de alimentos que contengan fructosa repartidos a lo largo del día, tomando un máximo de 2-3 piezas al día.

Las patatas viejas contienen menos fructosa que las nuevas.

La cocción de verduras y frutas permite eliminar gran parte de la fructosa en el agua de cocción.

Algunos medicamentos y jarabes llevan fructosa y/o sorbitol: consulta con tu médico las alternativas.

Complicaciones de la intolerancia a la fructosa

Las complicaciones más frecuentes a corto plazo incluyen hipoglucemia o enfermedad debido al consumo de alimentos con fructosa. A medio plazo es frecuente observar aumento de ácido úrico en sangre y gota. Las complicaciones pueden conducir a insuficiencia hepática y la muerte.