alergia alimentos

Alergia alimentaria


Alergia alimentaria

Las alergias alimentarias son un mecanismo inmunológico de hipersensibilidad inmediata.
Si padeces de alergia alimentaria significa que tu sistema inmune está reaccionando contra una sustancia -llamada alergeno- que el cuerpo considera extraña y que podría hacerte daño.

Entre las reacciones adversas a los alimentos se puede diferenciar la intolerancia y la alergia alimentaria. A pesar de las diferencias tan claras entre las dos patologías con frecuencia generan confusión, ya que tienen síntomas similares:

  1. La intolerancia alimentaria se caracteriza por la incapacidad para digerirlo y metabolizarlo adecuadamente, sin que intervenga ningún mecanismo inmune de defensa.
  2. La alergia alimentaria es la reacción adversa tras la ingestión de un alimento, con una respuesta inmunológica. Las alergias alimentarias se producen como consecuencia de la unión del alergeno alimentario con las inmunoglobulinas IgE.

Mientras que es frecuente que algunas personas con intolerancia sean capaces de consumir pequeñas cantidades del alimento al que presentan dicha intolerancia -excepto en el caso del gluten-, en la alergia hay que eliminar totalmente el componente que provoca la reacción alérgica.

Os mostramos las diferencias entre alergia e intolerancia, las alergias más frecuentes y cómo prevenirlas.

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Alergias alimentarias más frecuentes

Síntomas de reacción alérgica

Tanto las manifestaciones clínicas como el tiempo de aparición son muy variados y dependen de diversos factores como la sensibilidad del individuo, la concentración del alergeno ingerida o el tipo de alimento implicado.
Los síntomas más habituales de reacción alérgica son:

  • Lesiones cutáneas: urticaria, dermatitis..
  • Manifestaciones digestivas: nauseas, dolor abdominal, diarreas…
  • Síntomas respiratorios: congestión nasal, reacciones asmáticas, dificultad para respirar…
  • Shock anafiláctico: Es la situación más grave de una reacción alérgica y extremadamente severa si se acompaña a mareo o pérdida de conciencia. Muy a menudo se produce a los pocos segundos, minutos e incluye la mayoría de los siguientes síntomas: dolor abdominal, molestia u opresión en el pecho, tos, dificultad respiratoria, dificultad para tragar, mareos o vértigo, urticaria y picazón, congestión nasal, náuseas y vómitos, palpitaciones, enrojecimiento de la piel, mala articulación del lenguaje, hinchazón de la cara, ojos y lengua, pérdida del conocimiento. Si no se trata con urgencia, la obstrucción de las vías respiratorias, paro cardíaco o respiratorio pueden conducir a la muerte.

Falsas alergias alimentarias

Son reacciones ligadas a la liberación inmunológica de mediadores a partir de linfocitos y suelen corresponder con:

  • exceso en el consumo de aminas biógenas, como la feniletilamina de quesos, vino tinto y chocolate.
  • exceso en el consumo de alimentos ricos en histamina o histaminoliberadores como quesos curados, vino, cerveza, salchichón, paté, conservas en general, tomate, espinacas o sardinas

Alergias alimentarias más frecuentes

Alergia alimentaria a la leche de vaca

Los principales alergenos de la leche de vaca se son las caseínas y lactoalbúminas. En España afecta a menos del 2% de la población, siendo la segunda alergia más frecuente en niños. La lactosa no es un alergeno, no produce reacción alérgica, sino intolerancia.

En la infancia la alergia a leche de vaca tiende a remitir de forma natural a corto o medio plazo. Se estima que a los 4 años hasta un 85%.

Se consideran factores de mal pronóstico la no tolerancia a partir de los 4 años, la sensibilización a otros alimentos y la persistencia de inmunoglobulina sérica e IgE elevada para caseína.

Una vez confirmada la alergia a la leche todos los lácteos y derivados deben ser eliminados de la dieta, teniendo en cuenta de sustituir la composición del alimento que se está excluyendo en la dieta para que el niño reciba una nutrición necesaria para su crecimiento y desarrollo.

Los niños alérgicos a la leche de vaca pueden usar una fórmula de hidrolizado de caseína que contiene la proteína desintegrada de tal manera que no es tan probable que cause reacción alérgica proveyendo así de los mismos nutrientes que la leche.

Los alérgicos a la leche de vaca deben evitar:

  • Todos los derivados lácteos (yogures, quesos, mantequillas, cuajadas, natillas, helados, margarina que no sea vegetal 100%, leche fermentada).
  • Suero de leche
  • Pastelería y bollería
  • Pan de molde (la mayoría de las marcas comerciales llevan leche como aditivo), baguettes, etc.
  • Caramelos, chocolate con leche y sin leche, cacao en polvo, turrones, cremas de cacao, etc.
  • Potitos, papillas y cereales.
  • Bebidas, batidos, zumos, horchatas.
  • Cubitos de caldo, sopas de sobre, fabadas, cocidos y otras conservas, caldos deshidratados, etc.
  • Embutidos, jamón de york, salchichas.
  • Grasas y proteínas animales.

Los pacientes con alta sensibilización tienen que evitar la ingesta de productos que no especifican estar elaborados con leche de vaca pero que pueden contener proteínas de leche de vaca. Esto incluye alimentos como embutidos, margarinas, batidos vegetales, algunos tipos de pan, sopas preparadas, conservas de legumbres, chocolate puro, cubitos de caldo, cefalópodos congelados, caramelos, cosméticos, medicamentos e incluso guantes de látex.

Alergia alimentaria al huevo

Los alergenos típicos son los ovomucoides de la clara del huevo.
Es una proteína resistente a altas temperaturas y la digestión enzimática, por lo que su ingesta en cualquier forma produce reacción alérgica.

Los alérgicos al huevo deben evitar:

  • Huevos y derivados
  • Sopas, caldos o consomés clarificados con huevo
  • Rebozados y empanados con huevo, tanto caseros como precocinados
  • Pasteles, galletas, bollería, hojaldres, empanadas, empanadillas, etc
  • Caramelos, turrones, batidos
  • Flanes, cremas, helados, merengue, natillas, margarinas, yogures
  • Fiambres, embutidos, salchichas comerciales, patés u otros derivados cárnicos pueden contener huevo
  • Mayonesas y otras salsas, cremas para ensaladas, pastas al huevo y de sémola
  • Café o vinos clarificados
  • Pan rallado y pan horneado con clara de huevo
  • Pastas alimenticias
  • Subproductos del huevo: clara de huevos, huevo pasteurizado o huevina, huevo deshidratado, huevos sólidos, ponche de huevo, polvo de huevo, sustitutos del huevo, yema de huevo, albúmina, coagulante, emulsificante, fosvitina, globulina, livetina, lisozima (E-1105), leticina de huevo, leticinas o lecitina (E-322) excepto la de soja, luteína (E-161b), simplesse (sustituto de la grasa, hecho a base de huevo o proteína de la leche), ovoalbúmina, ovoglobulina, ovomacroglobulina, ovomucina, ovomucoide, ovotransferrina, ovovitelina, proteínas animales, vitelin.

Alergia alimentaria al pescado

Los pescados que con mayor frecuencia producen reacción alérgica son el bacalao, merluza, lenguado, gallo -pescados blancos- y sardina, boquerón y atún -entre los pescados azules-.

Alergia al anisakis

El anisakis es un gusano parásito de crustáceos, cefalópodos, peces y mamíferos marinos.

Las formas juveniles o larvarias de los anisakis se encuentran enrolladas en forma de espiral plana y encapsuladas en la cavidad corporal de su huésped, especialmente en el hígado, en el mesenterio que cubre la cavidad abdominal y en la musculatura de los peces afectados. Tras el consumo de pescado con parásitos se pueden desarrollar dos tipos de manifestaciones y signos clínicos:

  1. Una reacción inflamatoria. Causada por la penetración de las larvas vivas en la mucosa del estómago o del intestino. Se manifiesta con dolor de estómago, náuseas y vómitos a las pocas horas de ingerir el alimento que contiene los parásitos.
  2. Una reacción alérgica. Producida por una reacción de hipersensibilidad inmediata a la presencia de los antígenos de las larvas, que actúan como alergenos. Se caracteriza por urticaria aguda, angioedema y shock anafiláctico, y está mediada por inmunoglobulinas E IgE.

Alergia alimentaria al marisco

La alergia al marisco puede producirse por alergia a las proteínas del marisco, en cuyo caso debe eliminarse por completo de la dieta, o por alergia al parásito anisakis cuando el marisco que consuma lo contenga.

Los alérgicos al marisco deben evitar:

  • Pescados y guisos con pescado
  • Mariscos: moluscos y crustáceos (si se nos especifica que también es alérgico o alérgica al marisco)
  • Harinas de pescado
  • Aceite de pescado: como por ejemplo el aceite de hígado de bacalao
  • Derivados del marisco: el surimi, palitos de cangrejo, gulas (porque para su elaboración se añade
    con frecuencia harina de pescado)
  • Caldos concentrados de pescado
  • Ningún producto o suplemento que haya sido enriquecido con omega 3 o aceite de pescados
  • Chitosán

Alergia alimentaria a las legumbres

La más frecuente es a cacahuete, aunque también a soja, altramuces, guisantes, lentejas y garbanzos.

Alergia alimentaria a los frutos secos

Almendras, avellanas, nueces, anacardos, pacanas, castañas de Pavá, pistachos, nueces de macadamia.

Alergia alimentaria  a vegetales

Destacar la alergia al apio que puede producir shock anafiláctico, y el síndrome de alergia oral al tomate.

Los alergenos de frutas y hortalizas se destruyen con la cocción o el cocinado.

Consejos dietéticos para personas con alergia alimentaria

  1. Busca ayuda de un Dietista – Nutricionista que te ayude a eliminar los alimentos que debes evitar sin que te desnutras ni tengas carencias alimentarias.
  2. Lee las etiquetas e información nutricional cuidadosamente, buscando ingredientes a evitar.
  3. Comprueba la lista de ingredientes incluso cuando ya hayas comprado ese producto antes, para asegurarte de que los ingredientes no han cambiado. En caso de que el producto cambie su formato, presentación, asegúrate de revisar el nuevo etiquetado y composición.
  4. Comprueba también el etiquetado de cosméticos y productos de belleza, ya que pueden contener sustancias causantes de reacciones alérgicas.
  5. Si introduces alimentos nuevos hazlo de uno en uno, y guarda el etiquetado o envase como referencia.
  6. Ojo a las comidas realizadas fuera de casa. No puedes exigir que todo el personal esté adecuadamente formado en las distintas alergias alimentarias y cómo evitarlas. Hay muchos tipos de alergias alimentarias y no todo el personal está adecuadamente formado en todos los tipos de alergias a alimentos.
  7. Cocina con utensilios y recipientes diferentes o bien lavados y secos. Las superficies de trabajo deben estár bien lavadas y secas.
  8. No es aconsejable usar en casa guantes de látex, ya que éstos también pueden producir alergia y/o confundirla. Tampoco deben usarlo en el comedor escolar.
  9. El alcohol, el ácido acetil salicílico y otros fármacos antiinflamatorios y los medicamentos conocidos como beta-bloqueantes -como los que se prescriben para el tratamiento de la hipertensión- pueden favorecer la reacción alérgica.
  10. Asegúrate de que los cuidadores de tus hijos conocen la alergia que padece y que saben qué hacer en caso de que se produzca una reacción alérgica.

Si eres alérgico -especialmente si sufres reacciones graves- utiliza alguna pulsera o cadena que te identifique y que permita a la ayuda sanitaria disponer de información para tratarte. Lleva siempre contigo un “botiquín de urgencia” que contenga un corticoesteroide, un antihistamínico y adrenalina.


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