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Hidratos de Carbono


Hidratos de Carbono: Clasificación, funciones y recomendaciones

Los hidratos de carbono, también denominados glúcidos, deben su nombre a su composición: carbono, hidrógeno y oxígeno.

Si los clasificamos en base al número de moléculas que poseen, los hidratos de carbono se clasifican en monosacáridos, oligosacáridos y polisacáridos, de una, dos o más y muchas moléculas respectivamente.

Clasificación de los Hidratos de Carbono

Monosacáridos

Están formados por una sola molécula.

Glucosa

Es el hidrato de carbono que nuestro cuerpo utiliza como fuente de energía. Los hidratos de carbono de nuestra dieta son digeridos hasta glucosa. El almidón de nuestra dieta es atacado por todas las enzimas digestivas hasta romperlo en moléculas sencillas de glucosa.

Se encuentra en las uvas y en pequeñas cantidades en las frutas y algunas hortalizas.

Fructosa

Es el monosacárido más dulce. Se encuentra en cantidades relativamente altas en las frutas y algunos vegetales, y en la miel, que es una mezcla de glucosa y fructosa.

Ribosa y desoxirribosa

Carecen de importancia como monosacáridos de los que obtener energía.

Nada más lejos, la ribosa y desoxirribosa son componentes fundamentales de algo tan complejo como el ADN y del ARN o ácido ribonucleico, ambos componentes celulares fundamentales que permiten la la completa y adecuada gestión, eficacia y organización celular.

Galactosa

Se encuentra únicamente en la leche, formando lactosa junto a la glucosa.

monosacáridos

Disacáridos

Sacarosa

Es el azúcar de mesa o azúcar blanquilla. Está formado por una molécula de fructosa y una de glucosa.
Se encuentra en gran proporción en la remolacha azucarera y la caña de azúcar, así como en otros vegetales.

Lactosa

Está formado por una molécula de galactosa y una de glucosa. Se encuentra en la leche y en menor proporción en derivados.

Maltosa

También llamado azúcar de malta. Está formado por dos moléculas de glucosa. Se obtiene por hidrólisis industrial del almidón.

disacáridos

Oligosacáridos

Están formados por tres o más moléculas. Los sacáridos formados por dos moléculas se denominan también disacáridos y en realidad son más importantes que los oligosacáridos, de tres o más moléculas.

Maltodextrinas

Son sacáridos de alrededor de 10 moléculas. Se obtiene por hidrólisis parcial del almidón en proceso industrial, y se utiliza en alimentos y papillas infantiles. Ya que se trata de un almidón hidrolizado o parcialmente digerido, no es dulce ni produce picos de azúcar, pero a la vez es más fácilmente digerible porque las cadenas de moléculas son más cortas que en el almidón.

Polisacáridos

Están formados por cadenas muy largas de moléculas de hidratos de carbono simples.

Desde el punto de vista nutricional, se diferencia dos tipos:

  1. Polisacáridos digeribles o utilizables energéticamente, y
  2. Polisacáridos no digeribles o no utilizables energéticamente

1. Polisacáridos digeribles

Almidón

De origen vegetal, es una sucesión de glucosas en cadenas extremadamente largas. Estas cadenas, pueden ser lineales, en cuyo caso el almidón se denomina amilosa, o con algunas ramificaciones, denominándose amilopectinas.

Es el hidrato de carbono que utilizan los vegetales como reserva y es exclusivo de el reino vegetal. Los animales no pueden fabricar almidón.

Glucógeno

Es el hidrato de carbono que utilizan los animales como reserva, y es una sucesión de glucosas en cadenas extremadamente largas. Se encuentra en hígado y músculo, pero puesto que el almacenamiento de energía animal se realiza en forma de grasa, el glucógeno en los alimentos no suele suponer un valor nutricional importante o relevante.

almidones

2. Polisacáridos no digeribles

Todos ellos y algunos otros forman parte de la denominada fibra dietética.
Si bien su valor nutricional no es importante, si su efecto sobre el tracto digestivo y la propia digestión.

Celulosa

Está formado por cadenas de glucosa en linea; sin embargo esta unión es diferente a la del almidón, y las enzimas y jugos digestivos del cuerpo humano no pueden digerirla para convertirla en moléculas de glucosa. Se encuentra en las paredes celulares de los vegetales. Su valor radica como componente de la fibra alimenticia.

Hemicelulosa

Son cadenas o polímeros de diferentes pentosas, -hidratos de carbono de 5 átomos de carbono-. Son también exclusivos del reino vegetal.

Pectina

Se encuentra en la parte carnosa de las frutas. Tiene valor para la elaboración de mermeladas y confituras…

Gomas

Son polímeros de diferentes hidratos de carbono, principalmente secreciones de las plantas..

Mucílagos

Se obtienen principalmente de algas, y se utilizan en industria alimentaria como espesantes.

Lignina

Es un polímero de cadena ramificada presente en las parte leñosas de vegetales.

Funciones de los Hidratos de Carbono

Los hidratos de carbono poseen fundamentalmente tres funciones:

1. Función Energética

Proporcionan 4 calorías por gramo.

Pueden almacenarse como glucógeno y grasa

La glucosa en concreto es la única fuente de energía utilizable por el cerebro, sistema nervioso y células sanguíneas

2. Regulación metabólica

Impiden la movilización excesiva de grasas

Impiden la degradación de proteínas musculares

3. Regulación digestiva

La fermentación de la lactosa en el intestino parece favorecer el desarrollo de la flora intestinal adecuada.

La fibra alimentaria juega un papel muy importante:

Absorbe agua, facilitando el tránsito intestinal y permitiendo heces más blandas que facilitan los procesos fermentativos

Tiene efecto saciante, por lo que ayuda a evitar una ingesta excesiva

Protege la mucosa frente a agentes potencialmente cancerígenos y reduce el tiempo de contacto entre ambos

Absorben o impiden la absorción del colesterol

Digestión de los Hidratos de Carbono

La digestión de los hidratos de carbono comienza en la boca, gracias a la acción de la amilasa salivar. Sin embargo su acción es poco importante y sólo sirve de preparación.

La amilasa salivar pierde su efectividad al entrar en el estómago en contacto con los ácidos, por lo que la digestión de los hidratos se paraliza temporalmente en el estómago

Tras el vaciado gástrico, se vierte en el duodeno la amilasa pancreática degrada los almidones a moléculas de glucosa, maltosa y oligosacáridos.
Antes de pasar a ser distribuidos a la sangre como glucosa, todos son transformados por las células intestinales, que introducen las resultantes moléculas de glucosa en el torrente sanguíneo. Esto se produce principalmente en el yeyuno. Del total de hidratos de carbono, al menos el 90% termina siendo digerido hasta glucosa, que se utilizará como forma de energía y como base para otras sustancias.

Si tenemos en cuenta su comportamiento digestivo, podemos diferenciar hidratos de carbono lentos e hidratos de carbono rápidos. Los lentos se corresponden a los hidratos de carbono complejos, es decir, de largas cadenas. Los hidratos rápidos, están formados por azúcares sencillos de una o dos moléculas.

Metabolismo de los Hidratos de Carbono

La glucosa es una fuente de energía universal para todas las células de nuestro organismo. Aunque algunas células sólo pueden utilizar glucosa y no grasas como fuente de energía, todas pueden obtener energía a partir de glucosa.

Ésta se encuentra continuamente siendo utilizada en nuestro organismo. En presencia de oxígeno, es decir en condiciones normales, la glucosa se quema para obtener energía, CO2 que es expulsado por los pulmones y agua. Este proceso se denomina glucolisis.

En ausencia de oxígeno, por ejemplo en situaciones de esfuerzo intenso o prolongado, al no haber suficiente oxígeno la glucosa se utiliza parcialmente y de forma menos eficaz, rindiendo unas 20 veces menos de energía y formándose cristales de ácido láctico.

El cuerpo humano almacena la glucosa en forma de largas cadenas formando glucógeno. El glucógeno se almacena en hígado y músculo en pequeñas proporciones. Una vez se completan los depósitos de glucógeno, la glucosa sufre una serie de transformaciones y se almacena en forma de grasa.

El glucógeno se hidroliza y se libera la glucosa en el momento en que sea necesaria. En los momentos entre ingestas, el glucógeno garantiza un adecuado aporte de glucosa a todas las células. Los tejidos que pueden utilizar otras fuentes de energía como las grasas, dejan los depósitos de glucógeno hepático libres para aquellas que sólo pueden utilizar glucosa: células del sistema nervioso y sanguíneo.

Los niveles de glucosa se mantiene constantes gracias a la insulina. La insulina se secreta en la ingesta, promoviendo el almacenamiento de glucosa, la formación de glucógeno o la glucogenogénesis.

El alto consumo de azúcares simples, monosacáridos y disacáridos, puede provocar aparición de diversas patologías.

Asímismo, un consumo insuficiente de fibra también se ha relacionado con mayor incidencia de enfermedades como:

  • Cáncer de cólon
  • Estreñimiento
  • Hemorroides
  • Apendicitis aguda
  • Diverticulosis

Requerimientos y Recomendaciones Nutricionales de Hidratos de Carbono

El aporte de hidratos de carbono de la dieta equilibrada debe suponer entre el 45 y el 60 % del total energético diario.

Se debe consumir con preferencia hidratos de carbono complejos. Se aconseja alternar alimentos ricos en fibra con alimentos refinados.

El máximo diario de azúcares sencillos no debe superar el 10 % del total energético diario. En todo caso debe limitarse a su uso como edulcorante.


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