maltodextrina

Maltodextrina resistente: uso y efectos


Maltodextrina resistente

La maltodextrina resistente es un hidrato de carbono, procedente de la hidrólisis del almidón de vegetales, de aspecto de polvo blanquecino y soluble en agua tanto fría como caliente.

Se le atribuyen muchas propiedades, como la de reducir la respuesta de insulina tras las comidas, mejorando la glucosa sanguínea y ayudar a mantener el colesterol. ¿Qué hay de cierto?

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Obtención y usos de la maltodextrina

Se obtiene a partir de hidrólisis enzimática o química del almidón, normalmente a partir de maíz, patata.
Fruto de la ruptura de los enlaces del almidón, se producen cadenas más cortas, entre ellas maltodextrina, glucosa (el monómero que compone las cadenas de almidón) y dextrosa (un disacárido de glucosa).

Se utiliza en la industria alimentaria como humectante, espesante, para estabilizar alimentos con muchas grasas, para dispersar ingredientes secos, para favorecer el secado por aspersión de sabores, jugos de frutas u otros productos difíciles de secar y como fuente de carbohidratos en bebidas energéticas.

Maltodextrina: evidencia actual

La maltodextrina aporta como el resto de hidratos de carbono 4 Kcal por gramo.
Es un hidrato de carbono polisacárido que produce picos de glucosa intermedios al de la glucosa y el almidón.

En relación con las atribuciones de salud que se le atribuyen, la European Food and Safety Agency ha elaborado un documento en el que se concluye que:

  1. No existe ninguna relación entre el consumo de maltodextrina resistente y reducción de la respuesta glucémica postpandrial.
  2. No existe ninguna relación entre el consumo de maltodextrina resistente y el mantenimiento de concentraciones sanguíneas normales de triglicéridos.
  3. No existe ninguna relación entre el consumo de maltodextrina resistente y el mantenimiento de concentraciones sanguíneas normales de colesterol LDL.
  4. No existe ninguna relación entre el consumo de maltodextrina resistente y cambios en la función intestinal.