alimentos funcionales

Alimentos funcionales


Alimentos Funcionales: ¿funcionan?

Los alimentos funcionales son alimentos a los que se les añaden nutrientes que pueden proporcionar un beneficio añadido independiente del valor nutricional propio del alimento.

Últimamente se confunde alimentos funcionales con alimentos que tienen ciertas propiedades de forma natural. Por ejemplo, los licopenos presentes en el tomate no hacen del tomate un alimento funcional porque no se le ha añadido, ya están presentes en el tomate de forma natural. La mantequilla con esteroles vegetales ayuda a reducir el colesterol por los esteroles añadidos. Este si es un alimento funcional ya que la mantequilla normal no contiene esteroles, se le han añadido para obtener una propiedad.

Uno de los alimentos funcionales más común y utilizado son los cereales de desayuno, a los que se enriquece con vitaminas y minerales.

Los efectos de muchos de los ingredientes utilizados en alimentos funcionales en ocasiones no poseen eficacia probada o es insuficiente.

Estos son algunos de los compuestos más utilizados en la industria alimentaria con eficacia probada o muy probable.

Alimentos funcionales

Alimentos funcionales: alimentos con propiedades adicionales

Ácidos Grasos

Ácidos grasos monoinsaturados

Se encuentran en frutos tipo nuez. Podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 / Ω3

Avellanas, linaza. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, puede mejorar el mantenimiento de funciones mentales y visuales.

Ácidos grasos Omega-3- DHA/EPA

Se encuentra en el salmón, atún y aceite de pescado. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, puede mejorar el mantenimiento de funciones mentales y visuales.

Carotenoides

Beta caroteno β-caroteno

En las zanahoria, frutas, verduras. Posible neutralizante de radicales libres, posible fortalecedor de las defensas antioxidante

Luteína, zeaxantina

En las coles, espinacas, acelgas, huevos, cítricos. Podría contribuír al mantenimiento de una visión saludable.

Licopenos

Tomate y derivados. Podría contribuír al mantenimiento de la próstata.

Esteroles vegetales, estanoles

Muy conocidos en productos lácteos

Estanoles y esteroles libres

Se encuentran en maíz, soja, trigo, alimentos fortificados. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Ésteres de estanoles y esteroles

Suplementos dietéticos, aderezos fortificados. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Fibra Dietética

Beta glucano

Avena, salvado, harina. Podría reducir el riesgo de enfermedad coronaria.

Fibra insoluble

En el salvado de trigo. Podría contribuír a mantener el sistema digestivo.

Fibra soluble

Cáscara de Psillium. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Cereales en grano

Podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, cáncer y contribuír al mantenimiento de niveles de glucosa adecuados.

Fitoestrógenos

Muy utilizados en lácteos y especialmente leche vegetal, principalmente de soja.

Isoflavonas, daidzeína, genisteína

En la soja y derivados. Desde 2011 se sabe que no contribuyen a mantener la salud ósea, ni favorecen la salud menopáusica, los sofocos ni otros síntomas de la menopausia.

Flavonoides

Antocianidinas

Moras, cerezas, uvas rojas, frambuesa. Podría fortalecer las defensas antioxidantes celulares.

Flavonoides, catequinas, epicatequinas y procianidinas

Té, cacao, chocolate, manzana, uvas. Podría contribuír al mantenimiento de la salud cardíaca.

Flavanonas

Cítricos: Podrían neutralizar los radicales libres, podría fortalecer las defensas antioxidantes celulares.

Flavonoles

En la cebolla, manzana, té, brócoli. Podría neutralizar los radicales libres y fortalecer las defensas antioxidantes celulares

Proantocianidinas

Moras, manzana, fresas, uvas y vino, cacahuete, canela, caco y chocolate. Podría contribuír al mantenimiento de la salud cardíaca y del tracto urinario

Isotiocianatos

Sulforafano

Col, brócoli, rábano, repollo, coliflor. Podría mejorar la desintoxicación de compuestos no deseados y mejorar las defensas antioxidantes.

Polioles

Alcoholes de azúcar

Xylitol, sorbitol, manitol, lactitol…En alimentos con endulzantes acalóricos, chicle, otros. No poseen efecto cariogénico (no provocan caries) pero no reducen el riesgo de padecerla.

Prebióticos y Probióticos

Inulina, fructo-oligosacáridos (FOS), polidextrosa

En el ajo, puerro, miel, alimentos fortificados. Podría mejorar la salud gastrointestinal. Podría mejorar la absorción del calcio.

Lactobacilos, bifidobacterias

Yogur, lácteos. Podría mejorar la salud gastrointestinal y sistema inmune.

Sulfuro dialil, trisulfuro de metilalil

Ajo, cebollas, puerro Allium. Podría ayudar a desintoxicación, puede mantener la salud cardíaca, puede mejorar el sistema inmune

Di-tiol-tiones

Verduras crucíferas Cruciferaceae. Podría contribuir al mantenimiento de una correcta función del sistema inmune

Conclusiones

Los alimentos funcionales son una parte importante en el bienestar, en el que se debe incluír una dieta equilibrada y ejercicio físico regular, pero debemos recordar que no son soluciones mágicas y que debemos consumir una amplia variedad de alimentos de todos los grupos para incorporar más componentes beneficiosos.

Las investigaciones son con frecuencia insuficientes, con métodos poco homogéneos y/o promovidas por la propia marca.

Incluso en referencia a los lácteos, existen estudios que ponen en duda la viabilidad de que las bacterias del yogur sobrevivan al estómago y sean capaces de su colonización en el intestino. De ahí que el efecto que se le atribuyen a algunos lácteos actuales con bacterias patentadas, queda todavía por demostrar.

El consumo de alimentos de temporada frescos y variados asegura que se consumen sustancias químicas naturales de efecto cuando menos igual al ofrecido por productos procesados.